Febrero, rato malo y rato bueno.
A chico pajarillo, chico nidillo.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Hay confianzas que dan asco.
Del falso bien viene el auténtico mal
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Más vale una imagen que cien palabras.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Esto son habas contadas.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Chancho limpio nunca engorda.
Al potro que le alabe otro.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Galga salida, a liebre parida.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
No hay pero que valga.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La gota que derramó el vaso de agua.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.