Dios castiga sin palo ni piedra
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Aguas de Abril, vengan mil.
Más perdido que Adán el día de la madre.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Mejor precavido, que arrepentido.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Pa'trás como las del marrano.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
El que nada debe nada teme.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Confesión obligada, no vale nada.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Al rebuznar se verá quien no es león
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.