Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
El que habla es el que peca.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
La sardina y el huevo a dedo.
Pasará, sea lo que sea.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Principio quieren las cosas.
Confesión hecha, penitencia espera.
Haber de todo, como en botica.
A un fresco, un cuesco.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
A confite de monja pan de azúcar.
La lima, lima a la lima.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
De lo perdido, lo que aparezca.
Lo que cuesta poco se estima en menos.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
El enamorado es el camarada del alma.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.