Olla quebrada, olla comprada.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Lo que se ve, se aprende.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El perezoso siempre es menesteroso.
Contra la gota, ni gota.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
A Dios, llamaron tú.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
El que las sabe, las tañe.
A veces perdiendo se gana.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Barba roja, mucho viento porta.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Los burros prefieren la paja al oro.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
La Luna no es pan de horno
Como el espigar es el allegar.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
La alegría todo mal espanta
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Es más fácil, decir que hacer.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Es de sabios, cambiar de opinión.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Cada gallina a su gallinero.
Maldigo el diente que come la simiente.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
La familia pequeña, vive mejor.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Échate este trompo a la uña.