Madre solo hay una, y padres muchos...
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
De persona palabrera, nunca te creas.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
La alegría es gemela
Favores en cara echados, ya están pagados.
El burro al ratón le llamó orejón.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Más vuela la fama mala que la buena.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Tiene más dientes que una pelea de perros
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Tras cada pregón, azote.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Al mal paso, darle prisa.
Hombre avisado, medio salvado
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.