Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
A ningún tonto le amarga un dulce.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Riqueza vieja es la nobleza.
Dos no discuten si uno no quiere.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
La zorra, por la cola.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Suegra, ni de caramelo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
De cuero ajeno, correas largas.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Susto meado mejor que sangrado.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
A cama pequeña, échate en medio.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Quien pregunta, no yerra.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Cara de enferma y culo de sana.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.