A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El que va para viejo va para pendejo.
Aquí hay gato encerrado.
Otoño entrante, barriga tirante.
Cada loco con su tema.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
No juzgues el barco desde tierra
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Como pecas, pagas.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
La práctica hace al maestro.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
En el pedir no hay engaño.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Si vives de fiado, vives señalado.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Vive y deja vivir.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Bailar la trabajosa.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
El buen vino en vaso chico.
Hombre prevenido vale por dos.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A todo coche, le llega su sábado.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.