La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Quien come aprisa, come mal.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Todo lo muy, es malo.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
¿Queres dormir al sueño?
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Pan tierno, casa con empeño.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
De mala vid, mal sarmiento.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Vale más rodear que mal andar.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
La primavera la sangre altera.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
La niebla deja el tiempo que encuentra
No compra barato quien no ruega rato.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.