Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Bien o mal, junta caudal.
Junio brillante, año abundante.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
El arbolito desde chiquito.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Los justos pagan por pecadores.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Labrar en barbecho, es labrar necio.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El blanco hielo de agua es mensajero
Eso es harina de otro costal.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Agua al higo, que ha llovido.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El hombre haragán trabaja solo al final.
El que antes muere, antes lo entierran.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Padecer cochura por hermosura.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El que se casa, quiere casa.
El agua derramada es difícil recogerla.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Dar con la puerta en la cara.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
El hábito no hace al monje.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Galga salida, a liebre parida.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos