Deja al maestro, aunque sea un burro.
Muerte deseada, vida prolongada.
Esta de mírame y no me toques.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Mujer con toca, dos veces si.
Quien da el consejo, da el tostón.
No juzgues el barco desde tierra
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El que nace chicharra, muere cantando.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Asno de dos, válgale Dios.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Abre la boca que te va la sopa.
Un ruin ido, otro venido.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Entre bueyes no hay cornadas.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
La oración de los rectos en su gozo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Quien da para recibir no da nada
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ese no necesita sardinas para beber vino.