Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Dar limosna no aligera la bolsa
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Tras de corneados ? Apaleados.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Matar dos águilas con una sola flecha.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Callando el necio, se hace discreto.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Aceite y vino, bálsamo divino.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
A caracoles picantes, vino abundante.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
El ojo del amo engorda el ganado.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Necio que calla por sabio que pasa.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Una y no más Santo Tomás.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El que a burros favorece, coces merece.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
A todo marrano le llega su diciembre.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.