Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Artero, artero, más non buen caballero.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Fiado has, tu pagarás.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El hábito es una camisa de hierro.
El movimiento se demuestra andando.
Saber de pobre no vale un duro
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
De noche madrugan los arrieros.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Comer arena antes que hacer vileza.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
La mujer rogada y la olla reposada.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.