El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Son muchos los hijos del muerto.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Antes muerte que vergüenza.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
El que antes muere, antes lo entierran.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
El pobre es un extranjero en su país.
Quien mal cae, mal yace.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
A barba muerta, poca vergüenza.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Se heredan dinero y deudas
A candil muerto, todo es prieto.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Buena muerte es buena suerte.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Soltero maduro, maricón seguro.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El muerto y el ausente, no son gente.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Más mueren de hartos que de faltos.