Mas vale ser afilador que labrador.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Más vale media mierda que mierda entera.
A muertos y a idos, no hay amigos.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
A gran culpa, suave comprensión.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Quien ríe y canta su mal espanta
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Quien bien ata, bien desata.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Para colmo de males, tratar con animales.
La alegría intensa es cosa seria
Hasta el rabo, todo es toro.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Llaga incurable, vida miserable.
Dios no se queda con nada de nadie.
Santo Tomé, ver y creer.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Pobreza no es vileza.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Alabanza propia es vituperio.
Barco viejo, mal navega.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El que a burros favorece, coces merece.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
A tal amo tal criado.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.