La oración de los rectos en su gozo.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Harto da quien da lo que tiene.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Dar caramelo.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
La ley de Dios no come trampa.
No hay mal que por bien no venga.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A brutos da el juego.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Cuerpo harto, a Dios alaba.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El que mal anda, mal acaba.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
De boca para fuera.
Burro cargado, busca camino.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Principio quieren las cosas.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Nunca vivas pobre para morir rico.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Guerra avisada no mata soldado.