Un indio menos, una tortilla mas.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
A padre avaro, hijo pródigo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Casado, pero no capado.
Es más entrador que una pulga.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Músico pagado no toca bien.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Amor forastero, amor pasajero.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
El que muda de amo, muda de hado.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
Magra olla y gordo testamento.
El que tiene buba, ése la estruja.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Serio como perro en bote.
A buen amigo buen abrigo.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
La ocasión es la madre de la tentación.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
La mala costurera, larga la hebra.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente