Sabio en latín y tonto en castellano.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Comida hecha, amistad deshecha.
Al tonto se le conoce pronto.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Cazador, mentidor.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cuenta errada, sea enmendada.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Santo Tomé, ver y creer.
Andar y callar, eso es negociar.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Pasar amargura por ganar hermosura.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Arca abierta al ladrón espera.
En la necesidad se conoce la amistad.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Mala olla y buen testamento.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
La vecindad es fuente de amistad.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
La buena hija dos veces viene a casa.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Hombres de noche, muñecos de día.
De refrán y afán pocos se librarán.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.