A hija casada, los yernos a la puerta.
Dejar al gato con el pescado.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Con bondad se adquiere autoridad.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
La suerte es de quien la tiene.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Los compañeros de cama se escogen de día
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Para conservar amistad, pared en medio.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Mejor precavido, que arrepentido.
A comida de olido, pago de sonido.
Por Navidad cada oveja a su corral.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Necio es quien con necios anda.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A confesión de parte relevo de prueba.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
De tal colmena tal enjambre.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Al buen callar, llaman Santo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Los vicios no necesitan maestro.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
A gran culpa, suave comprensión.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.