El buen traje encubre el mal linaje.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Bien convida, quien prestó bebe.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Una buena campana se siente de lejos.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
El uso hace al maestro.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A todo coche, le llega su sábado.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Quien hace un cesto hace cien.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
La suerte está echada.
Hazte responsable de tus actos.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Pan con pan comida de tontos.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Quien calla otorga
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.