Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Quien bien quiere, bien obedece.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
No hay regla sin excepción.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
A caballo comedor, cabestro corto.
Una buena dote es un lecho de espinos
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El hombre pone y la mujer dispone.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
La contemplación del vicio es vicio.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Hacer la plancha.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Después de un gustazo, un trancazo.
Casa ordenada, casa salvada.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Ojo por ojo, diente por diente.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Pascua pasada, el martes a casa.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Los buenos modos agradan a todos.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
En gran casa, gran gasto se amasa.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.