Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Nunca cagues más de lo que comes.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
El buen paño dentro del arca se vende.
Al hombre de rejo, vino recio.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La marcha instruye al asno.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Ocurre en las mejores familias.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Daño merecido, no agravia.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
A tres de pelea, enséñales la suela.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Cien refranes, cien verdades.
El que debe y paga, descansa.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El primero que llega se le sirve primero.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Predicar en desierto, sermón perdido.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Mi secreto, en mi pecho.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
A buen adquiridor, buen expendedor.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.