No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
La ocupación constante previene las tentaciones.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Los bienes son para remediar los males.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A caballo nuevo jinete viejo.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Más ordinario que yogurt de yuca.
En tiempo de campaña, apaña.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Quien destaja no baraja.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
El vino comerlo, y no beberlo.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Para saber, has de leer.
Gente castellana, gente sana.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Donde no hay, pon y encontrarás.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.