Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
No digas no sin saber por qué no.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Por el interés te quiero Andrés.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Hay que dar para recibir.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
La conciencia vale por cien testigos.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Quien no sabe, no vale nada.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Más ordinario que un moco en una corbata.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Medico curate a ti mismo.
Hacer algo de cayetano.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Más cura la dieta, que la receta.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
A dos palabras tres porradas.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Promete poco y haz mucho.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
De la discusión surge la luz.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
No hagas bien sin mirar a quien.