Bien gobernar y no mucho bailar.
Remendar y dar a putas.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Hacer el primo.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
No se puede servir a dos señores.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Dios nos coja confesados.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Esperanza que consuela, que no muera.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Al agradecido, más de lo pedido.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Mucho saber, menos ignorar es.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El que quiera ser líder debe ser puente.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Querer sanar es media salud.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Más vale que sobre que no que falte.
Claridad, y no en el caldo.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Una buena dote es un lecho de espinos
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Para buena vida, orden y medida.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Más se junta pidiendo que dando.
Dar la callada por respuesta.
Secreto a voces.
Costumbre hace la ley.
Poco dinero, poco sermón.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.