Tres españoles, cuatro opiniones.
Tinto con jamón es buena inyección.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Atente al santo y no le reces.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Por pedir, nada se pierde.
El que necesita, te visita.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
La confianza da asco
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Quien hace, aplace.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Más vale algo que nada.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cada quien, con su cada cual.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Cada cual a lo suyo.
Si voy, con lo que te doy.
Callen barbas y hablen cartas.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Escucha tu corazón... que sabe.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Suerte, y al toro.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.