Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
El relajo es dulce después del trabajo.
Piedra que rueda, no crea moho.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Malos reyes, muchas leyes.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Saber uno los bueyes con que ara.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
El que huye, obedece.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
A cada rey su trono.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Para aprender, perder.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Dios nos da nueces, pero no las casca.
A buen salvo está el que repica.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
A caracoles picantes, vino abundante.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.