Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Pisar mierda trae buena suerte
Aquí hay gato encerrado.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Más aburrido que mico recién cogido.
El que quiere besar, busca la boca.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Nunca olvides tu casa.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Dar una de cal y otra de arena.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
El que pestañea pierde.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
A mucho amor, mucho perdón.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Todo en la vida tiene su medida.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El nuevo paga novicial.
A buen hambre, no hace falta condimento.
El blanco hielo de agua es mensajero
A quien presta nada le resta.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.