A otro perro con ese hueso.
Amor, con amor se cura.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Hoy por ti, mañana por mí
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El que la sigue la consigue.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Ve delante cuando huyeres.
Con afán ganarás pan.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
La sardina y el huevo a dedo.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Amistad de juerga no dura nada.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Llenar el tarro.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Saber más que Merlín.
El vicio, saca la casa de quicio.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Justicia y no por mi casa.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.