Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Agua fina saca la espina.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
La duda es la llave del conocimiento.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
El que más mira menos ve.
El Rey reina, más no gobierna.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Nadie se hace rico dando.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El que la hace, la paga.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Fía mucho, más no a muchos.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Donde comen cuatro comen cinco.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
A mamar, todos nacen sabiendo.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Todo tiene solución menos la muerte.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Bien te quiero y mal te hiero.