Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Cada palo que aguante su vela.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Así se mete, como piojo en costura.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Enójate pero no pegues.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Casarás y amansarás.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Un ten con ten para todo está bien.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La mano que no puedes morder, bésala.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Vivir juntado es igual que casado.
Te paso la pala diego
Conejo que bien corre, no lo asan.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Bebe y ata la bota.
Está como abeja de piedra.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Este batea y corre para tercera.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Como te cuidas, duras.
A tres de pelea, enséñales la suela.
El que ama, teme.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Tápate la cara que se te ve el culo.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.