Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
La sal no es atacada por las hormigas.
Barco amarrado no gana flete.
Bestia alegre, echada pace.
Puerco que no grita cuchillo con el.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Perro ladrador, poco mordedor.
Al roble no le dobles.
A ave de paso, cañazo.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Con una rueda, no anda una carreta.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Está comiendo zacate el burro.
Mal se tapa el gato con la cola.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Caballo manco no sube escalera.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
El saco del jugador, no necesita atador.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Me picó una araña y me até una sábana.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Mal se caza con perros desganados.
No hay ladrón sin encubridor.