Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Viento del solano, agua en la mano.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Casa de concejo, pajar de viejo.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
A virgo perdido nunca falta marido.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Fruta cara, no es sana.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
El que se casa, quiere casa.
La espina saldrá por donde entró.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Mujer enferma, mujer eterna.
El mal de vientre no se cura con agua caliente.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Calle mojada, caja cerrada.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten