Cabra de manada, no se halla encerrada.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Bestia alegre, echada pace.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Del lobo un pelo.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Gato enratado no quiere pescado.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
A persona lisonjera no le des oreja.
Bocado comido no guarda amigo.
Que cada zorro cuide su propia cola.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
El ternero recental no teme al tigre.
El borriquito delante, para que no se espante.
Si se rasca, es porque le pica.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Galga salida, a liebre parida.
Más vale mendrugo que tarugo.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.