Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Mal se cuece olla que no se remece.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
A buey viejo, no se le saca paso.
El río, por donde suena se vadea.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Explique, no complique.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
A gallo viejo gallina joven.
Boca con duelo, no dice bueno.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Contra gustos, no hay disgustos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
La belleza más divina, también defeca y orina.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
De noche todos los gatos son negros.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Besugo de enero vale un carnero.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
No hay doctrina como la de la hormiga.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Buen pedidor, mal dador.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.