Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Navarro, ni de barro
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Duro de cocer, duro de comer.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
A tres azadonadas, sacar agua.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Gallina que no come, no pone.
Ha de salir la corneja al soto.
A feria vayas que más valgas.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Come, que de lo yuyo comes.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Tumbando y capado.
El sabio calla, el tonto otorga.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
La lengua unta y el diente pincha
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Al gorrino y al melón, calor.
Pan ajeno, caro cuesta.
Juicios tengas, y los ganes.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.