Quien da para recibir no da nada
El de las piedras hace pan.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Más vale tarde que nunca.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Júntate, que junto estabas.
El que tiene capa, escapa.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Qué satisfacción estar enamorado
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Afanar y no medrar es para desesperar.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
A liebre ida, palos al cubil.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
El que no habla, no yerre.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
El buen cirujano. opera temprano.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
A quien le dan pan que no coma.