Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Hacerte amigo del juez
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Cual andamos, tal medramos.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Andarse por las ramas.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Empieza la tarea y luego termínala.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Dar y tejer es buen saber.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Gallo fino no extraña gallinero.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Bueno es caer para más valer.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.