La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
El que no mira, suspira.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Ya que no eres casto, sé cauto.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
A confite de monja pan de azúcar.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Juez cabañero, derecho como sendero.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Hablando la gente se entiende.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
El que anda en silencio, cazar espera.
Oir a todos, creer a pocos.
Aprende llorando y reirás ganando.
A mucho vino, poco tino.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
El que come y no da, atragantado morirá.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
No falta de que reirse.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A más beber, menos comer.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Tal para cual.
Gato maullador, poco cazador.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Entre pitos y flautas.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Alcanza, quien no cansa.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.