A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
El vino con el amigo.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
El que ríe el último, ríe mejor.
Dar caramelo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Comprar al pobre, vender al rico.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Escucha tu corazón... que sabe.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Cruz y raya, para que me vaya.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Hacer una cosa en un avemaría.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
El llanto alivia el quebranto.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Hablando nos entendemos.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Inflama más la comida que las musas
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Zun de noche, se sube a un coche
Cada cual mire por su cuchar.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
A mucho hablar, mucho errar.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Vivir juntado es igual que casado.