La letra mata, el espíritu vivifica.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Come para vivir y bebe para comer.
Comer y sorber, no puede ser.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Hacer el primo.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Dulce y vino, borracho fino.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Hacer de un camino, dos mandados.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Llegar a punto de caramelo.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Bailar con la más fea.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Mujer con toca, dos veces si.
Quiero ver si como ronca duerme.
La Cruz, la viña reluz.
Criticar es más fácil que imitar.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Mal suena el Don sin el din.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Sacar los trapos al sol.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Fingir no es mentir.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.