Cada cosa pía por su compañía.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Detrás de la soga va el caldero.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
A cada ollaza su coberteraza.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Sacar las castañas del fuego.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Quien calladamente arde, más se quema.
El pescador de caña, más come que gana.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
A cada lechón le llega su noche buena.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
A preguiça se deu bem.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Quien siempre adula se quema las mangas
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Dar patadas de burro.
Del tronco caído todos hacen leña.
La leña cuando más seca más arde.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
No eches más leña al fuego.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
A buenas ganas, huelgan las salsas.