El sol brilla para todos.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Cada uno tiene su alguacil.
Que cada cual espante sus pulgas.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
En cada casa, un solo amo.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Cada uno dice quién es.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
A cada rey su trono.
Cada uno habla como quien es.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Quien tiene arte va por todas partes.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El que demonios da, diablos recibe.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Casa de Dios, casa de tos.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Cada cual ha de llevar su carga.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.