Cada cual es rey en su casa.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Cada hombre deja sus huellas.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
A cada ollaza su coberteraza.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
El que se pica, ajos come.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
De tal árbol tal astilla.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
A otro perro con ese hueso.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Cada malo tiene su peor.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El mono sabe el palo al que trepa.
Está como aji titi.
Un clavo saca a otro clavo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
A cada santo su vela
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Cada criatura obra según su natura.
La experiencia es a veces dolencia.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Yo que callo, piedras apaño.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
A mal de muchos, remedio de pocos.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Al ingrato con la punta del zapato.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.