El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Cada día trae su propio afán.
A donde las dan, allí las toman.
Mal se cuece olla que no se remece.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
A cada paje, su ropaje.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
De petaca ajena, la mano se llena.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Después de beber cada cual dice su parecer.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
El que más hace, es el que menos merece.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Donde se está bien nunca se muere
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Ningún humano recuerda, que el culo le huele a mierda.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El que camina, no estorba.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
El que se afloja se aflige.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Pagan justos por pecadores.
Juego de manos, rompedero de ano.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Según come el mulo, así caga el culo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
De dolor, nadie murió.