Dando dando, palomita volando.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Para todo perdido, algo agarrado.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Mala boca, peces coma.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Boca de miel y manos de hiel.
Más sabe una suegra que las culebras.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Demasiada alegría es dolorosa
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Quien no sabe, no vale nada.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Cada uno canta como quiere.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
De pies a cabeza.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Por un clavo se pierde una herradura.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Necio que sabe latín, doble rocín.
En San Antón, calabazas al sol.
El que mal se maneja, despacio padece.