En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Cabellos y problemas no faltan nunca.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
El interés tiene pies y yo también.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Donde hay duda hay libertad.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Parejo como las calles de León.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
De padres bocois hijos cubetas.
El que es perico donde quiera es verde.
El sentido común es, el menos común que ves.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Cuanto más amigos más cuentas.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Más perdido que Adán el día de la madre.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
El que calla, otorga.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
El que no tiene hijos, los educa bien.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.