Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Mal oledor, mal catador.
El que sabe sabe y el que no es jefe
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Con el metro que midas, te medirán.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Más verga que el Trica programando.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El primero que llega se le sirve primero.
El que poco pide, poco merece.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Espéjate para que veas cómo eres.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Algo es algo, menos es nada.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
El que busca, encuentra.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.