Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
El que nada duda, nada sabe.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Según serás, así merecerás.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Más vale que sobre que no que falte.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
La mejor caridad es la justicia para todos
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El comedido sale jodido.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
A capar se aprende cortando cojones.