El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
El ave canta aunque la rama cruja.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Ojo por ojo, diente por diente.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Sé arrojado, pero no demasiado.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
El hábito no hace al monje.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Ningún burro se queda calvo.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Está como abeja de piedra.
Se defiende como gato panza arriba.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
No hay gato que no tenga uñas.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
A cada lechón le llega su noche buena.
No hay madre como la de uno mismo.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.