El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
De noche todos los gatos son negros.
La lujuria nunca duerme.
Ausente, apenas viviente.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Gran constipado, culo apretado.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Llenar el tarro.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
A confite de monja pan de azúcar.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
El que bien vive, harto letrado es.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Nunca falta un borracho en una vela.
Amor grande vence mil dificultades.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Donde se cree que hay tocinos, no hay estacas.
A la que parió harto no la engaña un parto.
A dos puyas no hay toro bravo.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Gallo viejo con el ala mata.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
A chica boca, chica sopa.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Se llena antes el ojo que el papo.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Tres al saco y el saco en tierra.